Español dentista atrapado en secreto la filmación colega desnudarse tres años de

Arancha (nombre ficticio) fue a trabajar como recepcionista en una dentistas de la clínica en Alcorcón, en la comunidad de Madrid. Cada día, ella iba a cambiar en su uniforme en un pequeño almacén-laboratorio de espacio disponible para ese propósito. Un día, cuando ella empezó a desnudarse con la puerta entreabierta, su jefe agarró la manija en la parte exterior de la puerta.

“¿Puedo quedarme? Me gustaría,” él preguntó.

“No, No”, respondió ella, riendo con cautela. “Cerca de [la puerta].”

En enero de 2019, el Tribunal Supremo ordenó al dentista para pagar a la víctima €62,500 en daños

Esta conversación fue grabada en un pen drive de la cámara que había sido colocado en la habitación por el dentista para espiar a Arancha. Meses más tarde, el intercambio se destacan por el Juez José Pedro Vázquez, de la corte penal en las cercanías de Móstoles. “Estas son las palabras que dijo en tono de broma, encierran una verdad inabarcable para el alma humana. Lo que coloquialmente se conoce como medio en serio, medio en broma,” escribió en su veredicto. “En el presente caso, el acusado es realmente ansioso por ver [la víctima] sin la cubierta de la ropa”.

El juez ha condenado al dentista, identificado por las iniciales J. A. R. R., a tres años de prisión por delitos contra la intimidad, con el agravante de abuso de confianza. Según el veredicto, emitido en diciembre y a la que EL PAÍS ha tenido acceso, el juez encontró que el 53 años, culpable de la colocación de una cámara en la sala de almacenamiento para filmar a su empleado mientras ella se cambiaba. Vázquez estuvo de acuerdo con la fiscalía que las grabaciones fueron hechas con “lascivas intenciones” porque “no hay otro tipo de intención tiene sentido”. El juez rechazó el dentista afirma que la cámara fue puesto allí porque el dinero había desaparecido de una caja fuerte en la habitación, señalando que la impulsión de la pluma se coloca para dar una óptima vista cercana de los trabajadores.

La víctima dijo que ella descubrió que estaba siendo grabado en febrero de 2016, cuando encontró el dispositivo USB en el piso de la clínica del área de recepción. Arancha dijo a la corte que ella pensaba que el pen drive se habían perdido por alguien, y conectado a un ordenador para ver si podía averiguar a quién pertenecía. En lugar de eso, ella se enteró de que ella había sido grabado en una cámara oculta: el dispositivo de contenidos de videos de ella desnuda hacia abajo a su ropa interior. Ella decidió dejar el USB en el suelo, revisado el ángulo de la cámara y más tarde cambiado.

Pese a que el juez puso en duda si la cámara oculta fue encontrado de esta manera, dado que su abogado había tratado de llegar a un acuerdo con el dentista antes de ir a la corte, él no creía que los videos habían sido alteradas. Según Vázquez, Arancha había sido “completamente conscientes” de la situación. Agregó que los detalles sobre la forma en la USB fue encontrado no “deshacer la realidad de que el acusado utilizó un dispositivo para grabar privado escenas de la demandante.” Arancha del abogado, Juan Antonio Jiménez-Piernas ante el tribunal: “no queríamos llegar a este punto, pero el acusado preferido para hacer que mi cliente revivir lo que pasó, lo que nos obligó a tener que derrotar a él en el tribunal.”

Arancha victoria en la corte penal viene en la parte de atrás de una victoria en un tribunal civil. En enero de 2019, el Tribunal Supremo condenó al dentista para pagar €62,500 en daños y perjuicios por “en serio y en varias ocasiones romper sus derechos básicos” como un trabajador.

El juez dictaminó que las grabaciones fueron hechas con “lascivas intenciones”

En su fallo, el Juez Vázquez también prohibió a los 53 años de la práctica como un dentista durante tres años y le ordenó pagar una multa de 7.500€, más de 3.000 €en concepto de indemnización a la víctima. “Usted sólo tiene que mirar a la gran división entre la indemnización que hemos ganado a través de la en el tribunal de trabajo, y lo que se ofrecía por el tribunal penal, para reconocer que el procedimiento de la estrategia fue un éxito total”, dijo Jiménez-Piernas.

En su fallo, Vázquez rechazó también otra línea de defensa desde el dentista abogados, quien acusó a Arancha de la filmación de sí misma “para conseguir el dinero de [la acusada] en el más despreciable manera.” El juez respondió: “Pero eso no explica las grabaciones en las que el dentista] es visto en [Arancha] de lado, o cuando él se ve cuando ella sólo ha desaparecido de la escena.” Añadió en su veredicto de que “en al menos seis ocasiones, antes de la hora que [la víctima] comenzó a trabajar, el acusado activado un dispositivo de grabación de imagen y sonido, que se fue corriendo. Cuando salió de la sala de almacenamiento, el acusado regresó y se detuvo la grabación.” Toda esta evidencia terminó grabado.

Versión en inglés por Melissa Kitson.

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